Ya desde su rodaje se habló de los paralelismos que Charles Foster Kane (personaje protagonista de Cuidadano Kane) compartía con William Randolph Hearst, magnate de la prensa americana. De hecho, el multimillonario trató de que la cinta no se estrenase, hecho que afortunadamente no se produjo. Orson Welles con el tiempo, cayó en desgracia en la industria hollywoodiense y se exilió artísticamente en Europa. Ahora, Ciudadano Kane se proyectará en el castillo de Randolph Hearst, reconvertido actualmente en espacio socio-cultural. La familia de Hearts ha manisfestado su beneplácito ante el irónico evento, aunque un servidor sabe de uno que se estará revolviendo en la tumba.

Fuente: L.A Times.
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