El animador japonés Satoshi Kon falleció este martes en Tokyo a causa de un cáncer de páncreas. Kon tenía 47 años y una prestigiosa carrera a sus espaldas.  Su debut en una cinta de larga duración se produjo con Perfect Blue; la audacia e imaginación mostradas en la película sorpredieron de inmediato y le situaron en la primera línea  de la vanguardia del anime japonés. El estilo onírico  se repetiría en producciones posteriores: Millenium Actress, Tokyo Godfathers, la serie Paranoia Agent y finalmente en esa explosión de color que es Paprika. En el momento de su muerte  se encontraba trabajando en su nueva obra The Dreaming Machine, cuyo futuro es incierto.

De entre sus logros profesionales destacaría su probada calidad cinematográfica, su torrencial imaginación y la capacidad que tuvo para acercar un género como el de la animación a públicos habitualmente cerriles

Descanse en paz.