El director de Platoon se disculpa tras unas desafortunadas declaraciones que han generado indignación en el colectivo judío. Entre otras perlas afirmó que el negocio de los medios estaba monopolizado por lobbys judíos y que la población rusa sufrió más que la judía durante la Segunda Guerra Mundial.

Las matizaciones no han tardado y Stone se ha retractado declarando que: “Obviamente los judíos no controlan ni el negocio de los medios ni ningún otro”. No es la primera vez que una estrella del gremio es tildada de antisemita, todos recordamos los casos de Mel Gibson y Marlon Brando.
Pues, hombre... Una cosa es que no sea políticamente correcto decir tales cosas, y otra que no sean ciertas.