Ahora que parece que España puede llegar a alguna parte en el Mundial, nos ha entrado algo de nostalgia por las series de animación de fútbol que veíamos de pequeños en la tele.

Quién puede olvidarse de Campeones, con Oliver y Benji (bueno, el último casi no porque era portero) recorriendo kilómetros de portería a portería, los balones deformados por la potencia y la velocidad con la que chutaban, esos interminables minutos que pasaban en el aire intentando alcanzar una pelota... Todo comienza cuando Oliver con doce años se muda a Shizuoka con la ilusión de jugar en el equipo más famoso de la ciudad (el Shutetsu), donde juega el mejor portero de la liga nacional: Benji. Para ello tendrá que entrenar duro, jugar incluso lesionado y ganar el campeonato nacional de fútbol. Hubo dos "secuelas": una en 1985 en la que los mejores jugadores de los equipos juveniles japoneses habían sido seleccionados para participar en un campeonato amistoso contra los mejores jugadores de Europa, entre los cuales está Schneider, el mayor oponente al que se iban a enfrentar; la otra la hicieron en 2002, en la que tras haber ganado el campeonato del mundo sub-19, Oliver se casa con su gran amiga Sanae y se va a Barcelona porque, eh, ¡ha sido fichado por el Barcelona F.C.!

Os dejamos un vídeo de la segunda serie, la de 1985, de un episodio en el que se enfrentan la selección española y la alemana (donde juega el temible Schneider...), muy apropiado para hoy:

Goleadores es un anime de 1994 que nos cuenta la historia de Ícaro, un joven con muchas habilidades para jugar al fútbol aunque con algunas cosas que mejorar en la parte técnica. Es sacado de su equipo de fútbol en Brasil por problemas con su actitud tan prepotente, no permitiéndole jugar en ningún otro equipo de la liga brasileña, por lo que acaba en Japón donde intentará cumplir su sueño de convertirse en jugador profesional. El joven logrará superarse cada vez más y acabará siendo conocido como "el jugador de la zurda dorada".

Por último nos acordamos de Supergol, que vino a continuar las aventuras de Campeones pero no llegó a tener tanto éxito como la anterior serie. Contaba la historia de un chico, Rafael Masten, que se muda con su familia a una nueva ciudad y decide formar parte del equipo más malo de la ciudad (se notan los paralelismos con Oliver, ¿no?). Rafael contagia su entusiasmo y amor por el fútbol a los demás integrantes del equipo, transmitiéndoles todo lo aprendido en su anterior equipo (el famoso equipo de Benji, el "San Francis"). Estaba bien verles perder de vez en cuando, ¡incluso por goleada!