En un comunicado de prensa productora Eon Productions ha sentenciado que "debido al estado económico de la Metro y a la incertidumbre sobre su futuro la película queda suspendida indefinidamente". Sorprende teniendo en cuenta que hace unos meses habían anunciado algunos fichajes (Sam Mendes dirigiendo, Peter Morgan escribiendo) para la vigesimotercera entrega de la saga. En cuanto a actores, se hablaba de Jamie Bell y Rachel Weisz.

Una cosa es cierta y es que si la Metro pierde la saga Bond perderá también muchas opciones de salvarse de la crisis, sólo hay que mirar las cifras: casi 600 millones de dólares en recaudados con su última película.