La actriz Kristen Stewart, a la que conocimos gracias a las películas Crepúsculo y Luna Nueva, era una de las candidatas para protagonizar la tercera entrega de la saga Tomb Raider, que será una precuela de las anteriores y para la que Angelina Jolie estaba descartada desde el principio. Megan Fox prefirió rechazar el papel, a pesar de que, al menos físicamente, le va que ni pintado. Por su parte, Kristen Stewart ha preferido centrarse más en su nueva película, The Runaways, y en otros proyectos (entre los que están la tercera y cuarta entrega de la saga Crepúsculo), que atreverse a dar vida a Lara Croft, y es que ha debido de darse cuenta de que no pega demasiado en el papel; dejémosla con sus vampiritos y sus lobitos...